¿Qué es?

La influenza (también conocida como «gripe») es una enfermedad respiratoria contagiosa provocada por el virus de la influenza. Este virus puede causar una enfermedad leve o grave y en ocasiones puede llevar a la muerte. La gripe es diferente al resfrío. Por lo general, la gripe comienza de repente. Las personas con influenza, a veces sienten algunos o todos estos síntomas:

  • Fiebre o sentirse afiebrado/con escalofríos
  • Tos
  • Dolor de garganta
  • Mucosidad nasal o nariz tapada
  • Dolores musculares y corporales
  • Dolores de cabeza
  • Fatiga (cansancio)

¿Cómo se transmite?

De una persona enferma a una sana, a través de pequeñas gotas que elimina el enfermo al toser, estornudar, hablar, o al compartir utensilios, alimentos, o beso de un enfermo.

¿Cuándo es el período de contagio y cuánto dura?

Una persona con influenza es contagiosa (en condiciones de infectar a otros) a partir del día anterior a que se presenten los síntomas. Los adultos siguen siendo contagiosos hasta siete días después de haberse enfermado, y los niños pueden seguir siendo contagiosos durante un período aún más largo. Esto significa que se puede contagiar la influenza a otra persona antes de que uno se dé cuenta de que está enfermo, y también durante la enfermedad.

¿Qué hacer ante la presencia de estos síntomas?

  • No se automedique y acuda de inmediato al médico.
  • No tome antibióticos ya que es una enfermedad VIRAL sobre la cual los antibióticos no tienen ningún efecto.

Complicaciones

La mayoría de las personas que contraen la influenza se recuperarán en un periodo que va desde un par de días hasta menos de dos semanas, pero algunas desarrollarán complicaciones como bronquitis, sinusitis, hasta neumonía. Pese a que cualquier persona puede contraer la influenza y enfermarse de gravedad, algunas son más propensas a padecer complicaciones graves y que se descompense su enfermedad de base lo que aumenta los riesgos de hospitalización y mortalidad. Los niños pequeños, adultos mayores de 65 años, mujeres embarazadas y personas con ciertas enfermedades crónicas se encuentran entre los grupos de personas de alto riesgo.

¿Cómo se previene?

  • Limite el contacto con otros, no concurra al trabajo, escuela o actividades en lugares cerrados.
  • Tosa y estornude sobre el pliegue interno del codo, no sobre la palma de la mano.
  • Lave o frote con alcohol en gel sus manos frecuentemente.
  • Ventile los ambientes.
  • Limpie y desinfecte las superficies de su casa con lo que usa habitualmente (especialmente las que uno toca con frecuencia)
  • Vacunación antigripal a grupos de riesgo
    • Niños entre 6 y 24 meses.
    • Embarazadas en cualquier momento de la gestación.
    • Puérperas dentro de los 10 días posteriores al parto (si no se vacunaron durante el embarazo).
    • Todos los adultos mayores de 65 años.
    • Trabajadores de la salud.
    • Personas entre 2 y 64 años con enfermedades respiratorias y/u otras enfermedades crónicas o que tengan algún factor de riesgo como obesidad, síndromes genéticos, enfermedades respiratorias crónicas, cardiopatías, diabéticos, inmunosuprimidos, oncológicos, patología renal.

Todas las personas que no entren en estos grupos de riesgo y deseen vacunarse por prevención también pueden recibir esta vacuna (previa consulta a su médico de cabecera)
Las reacciones adversas de la vacuna son leves, puede aparecer dolor y enrojecimiento en el sitio de aplicación.

Es importante destacar que la vacuna NO impide que uno contraiga el virus, pero en el caso de hacerlo al estar vacunado la enfermedad tendrá un curso más benigno y se previenen las complicaciones y las muertes por esta enfermedad. La vacuna NO impide contraer otros virus respiratorios que también circulan en esta época.

La vacuna contiene las cuatro cepas del virus (2 de influenza A: H1N1 y H3N2; y una de influenza B) que circuló en el otoño/invierno del hemisferio norte y que se prevee que circulen en nuestra región. Los componentes se modifican todos los años por eso debemos revacunarnos anualmente.

Dra. Stefanía Di Monte