Un desayuno saludable es aquel que proporciona  cerca de la cuarta parte de las calorías consumidas diariamente.

Los principales grupos de alimentos que colaboran en ello son:

  • los lácteos
  • los cereales y
  • las frutas.

Se aconseja dedicar al desayuno un mínimo de diez a quince minutos, sentado, en una atmósfera tranquila y relajada.

LACTEOS (leche, yogur y quesos)

Aportan proteínas y colaboran a cubrir las necesidades diarias de calcio, así mismo contienen vitaminas A, C y D y algunas están enriquecidas con vitaminas del grupo B (ácido fólico) y hierro.

FRUTAS

Son fuentes de hidratos de carbono de absorción rápida, agua, fibras y minerales, incluirlas en la dieta es la forma de proporcionar a nuestro organismo la dosis diaria de vitaminas que necesita, en especial la vitamina C (un jugo natural de naranjas recién exprimidas para comenzar el día), además ayudan a regular nuestro intestino y refuerzan las defensas del organismo.

Tengamos en cuenta que la fruta entera proporciona una cantidad de fibras que no aporta el jugo.

CEREALES

Pan fresco o tostado, copos y hojuelas de cereales (trigo, arroz, maíz y avena) y galletas sobre todo integrales, son alimentos ideales e imprescindibles en el desayuno debido a su alto contenido en hidratos de carbono de absorción lenta , fibras, minerales y vitaminas del grupo B.

Una ración cubre una parte de la ingesta recomendada de vitaminas y minerales de un individuo sano.