El cuidado nutricional pediátrico se responsabiliza de satisfacer las necesidades nutricionales del niño ya sea sano o enfermo y su objetivo principal  es lograr desarrollar el potencial genético del ser humano.  En tal cuidado se considera  al niño como un ser en continua evolución y  la etapa de desarrollo en la que se encuentra.

La nutrición pediátrica tiene dos aspectos diferenciales en relación a la atención del adulto, por un lado la carencia de autonomía del niño hace que sean los padres, tutores, etc los que deciden y valoran la necesidad de intervención,  y por otro lado el acelerado proceso evolutivo (cambios fisiológicos, cognitivos y conductuales que acontecen con la edad) lleva a prestar especial atención  a las condiciones familiares, escolares y sociales en las que el niño se desarrolla.

En las primeras etapas de la vida, la nutrición tiene una marcada influencia tanto en el desarrollo de las potencialidades del hombre como así también en la prevención de enfermedades de  la edad adulta. De allí la importancia de la consulta temprana y el tratamiento oportuno de las patologías nutricionales pediátricas.

El cuidado nutricional pediátrico (considerando como franja etárea de atención desde el nacimiento del niño hasta los 18 años) en consultorio externo implica:
  • La Valoración del Estado Nutricional: incluye valoración antropométrica, alimentaria, bioquímica y clínica. Dicha valoración también abarca la dimensión social del niño y su familia, factores socioculturales, datos personales, comportamiento alimentario, costumbres, contexto, etc.
  • Determinación de los objetivos del tratamiento nutricional.
  • Planificación de estrategias de intervención para el logro de los objetivos: teniendo en cuenta la edad del niño se trabajan técnicas didácticas participativas incluyendo a los padres, tutores y familia que acompaña en el cuidado nutricional, pautas alimentarias, planes alimentarios personalizados.
  • Determinación de las necesidades nutricionales.
  • Monitoreo nutricional: para evaluar los resultados del tratamiento y el seguimiento del niño y realizar los ajustes necesarios.
Promoción de salud y prevención de enfermedad

No sólo la atención es para niños con patologías que requieren intervención y tratamiento nutricional. También lo es para el niño sano que desde el nacimiento se realiza la promoción de la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y luego la educación alimentaria en las diferentes edades, en las cuales la adquisición de hábitos alimentarios saludables es muy importante para prevenir patologías de alta prevalencia en la adultez como son hipertensión, obesidad, diabetes, síndrome metabólico, etc.

Es fundamental que la familia del niño sea partícipe en el aprendizaje de hábitos alimentarios saludables. Ya que el niño no se encuentra aislado sino inserto en esa familia en la cual van aprendiendo pautas culturales relacionadas a la alimentación y nutrición que deben ser valoradas en conjunto con el Licenciado en Nutrición.

Valeria Josefa Bossa (MP 1845)
Licenciada en Nutrición
Mgter. en Salud Materno Infantil