La rosácea suele iniciarse con una tendencia a que la cara se ponga colorada y en ocaciones este enrojecimiento se puede extender al cuello. Además, la rosácea puede presentar otros signos como pequeñas pápulas, pústulas, telangiectasias (que son pequeños vasitos sanguíneos visibles a simple vista sobre la piel) y suele acompañarse de ardor, hinchazón, placas y aspecto seco.

Cuando la rosácea evoluciona se suman otros síntomas, de ahí la importancia de tratar este trastorno y evitar ciertos estímulos que empeoran la situación.

Consejos útiles para los pacientes con rosácea:

  • No exponerse al sol y usar protector solar diario con SPF de 50+, de amplio espectro, para la radiación solar (UVB-UVA). Colocarlo media hora antes  de salir y reponerlo cada 2 horas.
  • Utilizar jabones suaves 100% naturales, como el de manzanilla o avena.
  • Se desaconseja el calor y los esfuerzos prolongados.
  • Evitar el agua excesivamente caliente y los baños de vapor.
  • Se desaconsejan las bebidas y alimentos muy calientes, así como los picantes y los estimulantes como el café, el alcohol.
  • Evitar peelings, exfoliantes, frotes y masajes de la piel, así como las esponjas, cepillos, u otros abrasivos.
  • Controlar el estrés ; minimizarlo con técnicas de relajación o respiración.
  • No usar cosméticos que tengan que alcohol, aceite, fragancias, resecantes o excesivos conservanrtes.
  • Utilizar cosméticos para pieles sensibles, sin fragancias, hipoalergénicos y suaves.
  • Aplicar compresas de té de manzanilla o té de tomillo frío, son desinflamantes
  • El pepino también  descongestiona la piel, se puede colocar en rebanadas sobre el rostro. Las cremas que lo contienen son muy útiles.
  • No utilizar cremas con corticoides: brindan una mejoría  inicial, pero al suspenderlos empeorará el cuadro.
  • Utilizar maquillajes con base líquida y liviana. La sensibilidad de la piel a los cosméticos es bastante frecuente.
  • No usar lociones de limpieza con alcohol.
  • Ingerir alimentos frescos y naturales como frutas y ensaladas.
  • Consumir con moderación chocolates, frutas secas y quesos maduros.