[vc_row][vc_column][vc_column_text]La rosácea suele iniciarse con una tendencia a que la cara se ponga colorada y en ocaciones este enrojecimiento se puede extender al cuello. Además, la rosácea puede presentar otros signos como pequeñas pápulas, pústulas, telangiectasias (que son pequeños vasitos sanguíneos visibles a simple vista sobre la piel) y suele acompañarse de ardor, hinchazón, placas y aspecto seco.

Cuando la rosácea evoluciona se suman otros síntomas, de ahí la importancia de tratar este trastorno y evitar ciertos estímulos que empeoran la situación.

Consejos útiles para los pacientes con rosácea:

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